10 de mayo de 2015

Hacer o vivir

La repetición de las costumbres siempre nos da la falsa sensación de seguridad por aquello de "más vale malo conocido que bueno por conocer". Preferimos hacer siempre las cosas igual y que no cambie nada para no sentirnos descolocados, pero la realidad de la vida es cambiante.

También, por esto, convertimos el ritual de la Eucaristía en una rutina a la que nos hemos acostumbrado. Vamos siempre a la misma iglesia, a la misma hora, y esperamos que el cura diga siempre las mismas palabras. Pero de esa manera estamos perdiendo el tiempo porque Dios siempre nos sorprende, si nos dejamos sorprender. Y cada Eucaristía puede ser un encuentro personal y una renovación de nuestra vida si nos ponemos a la escucha.
En la misa de hoy, en la Parroquia de Guadalupe, el cura ha cambiado ligeramente las palabras en la consagración para darnos una traducción más cercana de las palabras de Jesús: "Haced... vivid... esto en conmemoración mía". No se trata de que repitamos el ritual para seguir haciendo siempre lo mismo, sino que tenemos que vivir la vida como Jesús la vivió, entregándola por los demás y haciendo Eucaristía de ella. El encargo de Jesús cobra su sentido más profundo si lo aplicamos a toda nuestra vida y no solo a un rato de los domingos.

Os animo a entrar en la página web de este blog y buscar las palabras "haced esto" pulsando en este enlace . Distintas expresiones de la misma idea a lo largo de los años... Encontraréis, incluso el enlace a la conferencia de Vicente Pascual del año 2003, que no tiene desperdicio.