3 de octubre de 2016

Vivir en familia

Este fin de semana hemos celebrado la jornada "Open Familias" que organizaban los Jesuitas en el Colegio del Recuerdo. Todo un reto a la hora de poner en contexto la palabra "familia".
Un buen resumen de lo que fue lo han publicado ya en EntreParéntesis, la web de los jesuitas para el dialogo en las fronteras.
Pero el final de la jornada fue, como siempre, una Eucaristía preparada, compartida y vivida en familia. Más de trescientas personas de toda España, con la camiseta blanca que nos regalaron al principio, los niños correteando por allí, el coro que formamos con gente de distintas comunidades y unos cuantos jesuitas concelebrando, compartimos la mesa del Señor. Una experiencia de familia "ignaciana" que te hace sentirte parte de una iglesia que celebra, acoge y comparte,
Cantamos la ya clásica canción de Maite López (con ella misma al micrófono) "En el corazón del mundo" que nos resume muy bien el sentido cristiano de la familia: la iglesia doméstica en la que empezamos a dar nuestros pasos en la fe.

Esta es la manera de dar sentido a la vida, poner al Señor en el centro de cualquier actividad que quieras hacer, cualquier tema que quieras trabajar, cualquier reto que tengas que afrontar.

Adora y confía.

30 de julio de 2016

Panis Angelicus

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
Esta celebre oración de Santo Tomás de Aquino, con la música compuesta por Cesar Franck, se ha convertido en una de las músicas clásicas más cantadas en las celebraciones. Con ocasión de preparar los cantos de una boda, he estado repasando esta oración. El Panis Angelicus forma parte junto con el Pange Lingua de los cinco himnos compuestos por Santo Tomás con referencia al sacramento de la Eucaristía.

A continuación tenéis el texto junto a su traducción en español. Siempre que hay un canto en latín, es imprescindible añadir su traducción porque no basta con escuchar la música. Hay que transmitir el mensaje con el texto para llegar al corazón.
Panis angelicus fit panis hominum;
Dat panis coelicus figuris terminum:
O res mirabilis!
manducat Dominum Pauper, servus, et humilis.
Te trina Deitas unaque poscimus:
Sic nos tu visita, sicut te colimus;
Per tuas semitas duc nos quo tendimus,
Ad lucem quam inhabitas.
Amen.
El pan angelical se convierte en pan de los hombres;
El pan del cielo acaba con las antiguas figuras:
¡Oh, qué admirable!
se alimentan del Señor los pobres, los siervos y los humildes.
Te rogamos, Dios, uno en tres,
que así vengas a nosotros, como a ti te damos culto.
Por tus caminos guíanos adonde anhelamos,
A la luz en la que moras.
Amén.

Aquí tenéis una interpretación preciosa en Youtube del coro King's College de Cambridge


Y una partitura sencilla para acompañar a la guitarra por si alguna vez queréis cantar este canto tan profundo y tan bonito.
http://www.free-scores.com/download-sheet-music.php?pdf=5832

23 de mayo de 2016

Celebrando los momentos

En la vida hay muchas cosas que celebrar y la primera ocurrencia que tenemos siempre es organizar un banquete para celebrar las cosas importantes.
Pero en los momentos especiales de los cristianos también organizamos una eucaristía porque celebramos que el Señor está presente en nuestras vidas.
Las Eucaristías se organizan por distintos motivos, como las celebraciones de los sacramentos, pero hay un momento especial de la vida de los religiosos en la que resulta especialmente emotiva y es la profesión solemne de los votos.

Este fin de semana hemos estado en Santiago de Compostela en la celebración de los últimos votos de nuestro amigo Sergio SJ. Ha sido un encuentro de muchas personas de diferentes realidades que hemos querido acompañar a un jesuita en su ingreso definitivo en la Compañía de Jesús.
Si queréis escuchar la explicación del sentido de esta ceremonia con sus propias palabras, podéis ir a la entrevista que le hicieron en Radio Ecca y conoceréis los distintos pasos que da un jesuita durante su formación (que ha durado veinte años) y el contenido de estos votos finales.

La Eucaristía siempre es el centro de la vida del cristiano y de sus celebraciones y el domingo que viene se conmemora de manera especial con la fiesta del Corpus Christi. Os recomiendo el comentario sobre el evangelio de este domingo de José Antonio Pagola que nos recuerda en cuatro pasos la relación entre la estructura de la misa y la vida de Jesús.

17 de abril de 2016

Un retablo de hoy en día


Desde que se empezaron a construir iglesias se ha utilizado la parte de atrás del presbiterio para poner  un retablo con imágenes, pinturas o textos que ayuden a conocer el mensaje del evangelio de Jesús. Es una catequesis a través de las imágenes para la gente que no sabía leer. Los retablos se encargaban con una planificación muy concreta de las ideas que se querían transmitir y los artistas pintaban cuadros alegóricos para provocar sentimientos religiosos acordes a lo que les habían encargado.




Pero hoy en día la realidad es muy diferente. La cultura religiosa se transmite de muchas maneras y no es necesario hacer retablos recargados. Todos hemos visto retablos de iglesias antiguas en las que había profusión de columnas retorcidas, cuadros tenebrosos, imágenes de santos y todo cubierto de pan de oro para dar mayor brillo y esplendor.

La fuerza de la iglesia hoy en día no se basa en la grandiosidad, ni en el pan de oro, ni en el tamaño de las imágenes. Para transmitir el mensaje actual basta con poner una foto de refugiados con el texto del evangelio de Mateo (25,35) "Fui refugiado y me acogisteis".

Hay que agradecer que algunos párrocos, como el de la parroquia de Santa María del Buen Aire,  se preocupen de la imagen y del mensaje que quieren transmitir en su parroquia. Si estamos inmersos en el mundo debemos responder a la realidad que nos rodea con un mensaje profético de esperanza, alegría y compasión. El problema de los refugiados está llamándonos constantemente a ayudar en la acogida y debemos recordar que todo lo que hagamos por los refugiados lo hacemos por el mismo Jesús.

La decoración de una iglesia puede parecer un aspecto secundario, pero es la primera impresión que tenemos al entrar en una iglesia y es lo que nos hace sentirnos "como en casa", o "de visita".
(Pulsa aquí si no ves las fotos)



14 de marzo de 2016

Camino de Jerusalén

Estos días que preceden a la Semana Santa son los que dedicamos a recordar cómo Jesús de Nazaret se fue acercando a Jerusalén como el destino final de su vida.

En la parroquia de Guadalupe de Madrid han aprovechado los escalones del presbiterio para sugerir las distintas etapas de Jesús en su camino hacia la Pascua. Cada domingo han ido poniendo un cartel que recuerde el Evangelio correspondiente, tomando como meta en Jerusalén el altar mayor. Allí un cartel recuerda "Destino Jersualén".

Todo esto no es más que un reflejo de nuestro propio camino en la vida. Que siempre empieza por tomar una decisión y elegir un camino. Todos tenemos la oportunidad de elegir dar el primer paso aunque no sepamos cómo vamos a acabar. La confianza en Dios nos permite dar un paso cada vez porque si viéramos todos los escalones en perspectiva nos echaríamos para atrás.

Cada estado de ánimo solo nos permite avanzar un escalón y ya veremos la semana que viene qué nos depara la vida. Pero cada paso que damos nos confirma en el destino y nos libera de nuestra incapacidad. Confiando en Dios avanzamos "Enredándonos por la misericordia" que es la manera de expresar el abrazo de Dios. Sólo entraremos en la Jerusalén celeste abrazados por Dios Padre y acogidos en su misericordia.

Es una alegría ver cómo la Iglesia aprovecha con imaginación los recursos que tiene, aunque solo sean unos escalones, para explicar con símbolos el camino de la felicidad que Jesús vino a explicarnos a todos.