25 de diciembre de 2011

Hoy nos ha nacido un Salvador

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La noche en que celebramos la llegada de Jesús entre nosotros es especial a la hora de celebrar. En la sociedad se ha extendido la celebración de "las fiestas de las navidades" con las comidas, los regalos y el champán, pero los que seguimos a Jesús celebramos la Navidad, con mayúsculas, y con una Eucaristía. La misa de Navidad del Grupo es especialmente entrañable. Como cada año nos acercamos al colegio del Recuerdo y llenamos la iglesia a rebosar. Familiares, amigos y toda la comunidad rezamos, cantamos y acogemos al Señor en nuestro corazón.

Es difícil expresar con palabras cómo el Señor se va colando en nuestro corazón al asistir a esta celebración. Los villancicos ayudan a ponernos en ambiente, pero siempre hay detalles que brillan como una estrella que nos ilumina el camino para dejarle entrar. El salmo, precioso, que cantaron Ana y Charlie "Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor", nos fue animando y, a pesar de no conocerlo, toda la gente acabó cantando el estribillo.
La representación teatral de los niños de catequesis nos hizo sentirnos también como niños a la hora de recibir al niño Jesús. Este año había unos "secuestradores" que no nos dejaban llegar hasta el niño. Pero al ir abriendo el corazón cada uno de nosotros, pudimos ir viendo como se "desvelaba" el Niño en el altar. Un texto precioso, con unos niños que disfrutaron haciéndolo, nos dejaron a todos el mensaje de la buena nueva más claro que el agua.

La homilía de Sergio y su manera de hablarnos a todos también dejaron que el Espíritu fuera llegando a cada uno. La expansión que tuvo de cantar un estribillo de Brotes de Olivo nos ayudó a sentir con el corazón lo que estábamos celebrando allí todos: "Hacedme un lugar en vosotros que pronto voy a llegar. La carne y la sangre que tengo a todos la voy a dar. Y cada vez que así lo hagáis, decid que a es mí a quien recordáis."

Algunas fotos de la misa y el vídeo de la fiesta de navidad de los bachilleres:

18 de diciembre de 2011

Música para la adoración

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El viernes pasado tuvimos un rato de oración con música en la capilla de Maldonado. El ambiente de una noche de Adviento, fría y lluviosa, cambió dentro del corazón de cada uno por otro cargado de esperanza y emoción ante la presencia del Señor. Aunque resultó un poco corto por motivos ajenos, fue una experiencia de adoración individual que nos llenó a todos los que estuvimos allí. Más de cien personas del Grupo y de la parroquia, conocidos, familiares, jóvenes y mayores, curas y seglares, pudimos dedicar un rato a la adoración del Santísimo Sacramento. Las palabras se quedan cortas al expresar estos misterios, pero allí lo pudimos hacer con música para que hablara el corazón en lugar de la cabeza.

Podemos encontrar al Señor en la palabra del Evangelio, en las celebraciones de la Eucaristía, en el pequeño, pobre y desamparado, pero también le encontramos cuando visitamos el sagrario. Manolo Matos expuso la custodia con el Santísimo y allí estuvimos adorandole con algunas canciones.


Para los que no estuvisteis os dejo los enlaces de las canciones y de la presentación con los textos:
Entra en mi noche (Ixcis)
Sé mi luz (Ain Karem)
De noche iremos, de noche (Taizè)
Adoramus te (Taizè)
Vigilia de Adviento 2011

24 de noviembre de 2011

Los gestos en la Eucaristía

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Este curso estamos haciendo una campaña en la misa de Bachilleres para que caigan en la cuenta de la importancia de los gestos en la Eucaristía. Se trata de recordar que somos una comunidad que vivimos juntos la presencia del Señor y por eso hacemos todos los mismos gestos que se hacen en el resto de misas de la Iglesia Católica. Nos ponemos en pie al empezar, nos sentamos para escuchar las lecturas, excepto el Evangelio que también lo escuchamos de pie, nos damos la mano en el Padrenuestro, hacemos una procesión para ir a comulgar al altar, etc. 

Estamos prestando especial importancia a que se enteren de lo que hacen, de donde están y se acostumbren  a estar en silencio atendiendo a lo que ocurre. Ya escribí aquí el curso pasado algo sobre los problemas de las misas con chavales entre los 13 y los 17 años. Este año seguimos igual porque cada curso entra una promoción nueva de chicos de trece años que, a veces, no se saben ni las oraciones. No paran de hablar unos con otros, se distraen y para evitarlo, procuramos que la misa esté preparada por ellos con monición de entrada, peticiones, ofertorio y acción de gracias. Elegimos cantos animados para que canten y den palmas. Y después de tanto esfuerzo dejamos en manos del Señor que les toque el corazón.

El hacer una misa adaptada a un grupo específico y a unas edades determinadas no tiene por qué contraponerse con lo que hacemos en una misa abierta del domingo en una parroquia. Si cambiáramos mucho las cosas el resultado sería que los chavales acabarían desorientados. Hay signos que confieren señas de identidad propias de un grupo, pero deben convivir con los signos que nos integran dentro de nuestra iglesia.

El lunes pasado en la misa de Profesionales sufrimos nosotros mismos esa desorientación cuando el Vicario que presidía la Eucaristía hizo la oración del Ofertorio que viene en el misal. Primero ofreció el pan, esperando que contestáramos "Bendito seas por siempre Señor" y después ofreció el vino de la misma manera. Pero la mayoría de la gente está acostumbrada a hacer una sola oración junto con el sacerdote y acabamos rezando cada uno lo que pudimos. Si cada cual hace un gesto distinto, resulta complicado sentirse unidos como comunidad.

28 de octubre de 2011

En recuerdo del Padre Granda


El pasado fin de semana hicimos una excursión a los Picos de Europa para celebrar el aniversario del Padre Granda sj, fundador de los Grupos Católicos Loyola. Empezamos las actividades con una misa en la iglesia de Ribota, el pueblo donde está la casa del cura. Allí pudimos acomodarnos todos estrechándonos para hacer un sitio al de al lado. Los textos que se leyeron en la misa y las canciones que se cantaron nos recordaron las poesías del cura y, Paco en su homilía, nos recordó lo importante que es tener un mediador como el cura para acercarnos a Jesús.

Después nos acercamos a visitar la casa del cura, haciendo turnos, porque allí sí que no cabíamos todos. Vimos lo bien conservada que está y las reformas que se han hecho últimamente. Aprovechamos para plantar un acebo como recuerdo de esta visita y le hicimos un regalo a Rosario, la sobrina del cura que vino al viaje con nosotros, y otro a Andrés en agradecimiento por los cuidados que ha tenido con esta casa durante tantos años. 
A continuación nos colocamos todos en el prado para hacernos una foto de grupo. Si queréis verlas, Eva os puede enviar el enlace donde están.


Por la tarde fuimos al puerto de Panderueda donde pudimos comer unos bocadillos, dar un paseo hasta el mirador de Piedrashitas y hacer un rato de oración-contemplación en medio del paisaje sobrecogedor de los picos. Terminamos la tarde con unos juegos de campamento organizados por los universitarios.








Por la noche, después de cenar, tuvimos un festival en el que salieron varios grupos a hacer sus "gracias", pero el plato fuerte fue el documental de 20 min. que prepararon los universitarios sobre el Padre Granda. Al día siguiente tuvimos una misa en el mismo albergue en la que Paco aprovechó para dirigirse a los más pequeños. Hay que decir que de los 230 que fuimos, había más de 90 por debajo de los 16 años.
Después dedicamos la mañana a trabajar la figura del P.G. leyendo por grupo varios de sus escritos y haciendo después una puesta en común. Fue una alegría comprobar cómo las personas que no habían conocido al cura pudieron apreciar de cerca el espíritu que nos transmitió. Una buena parte del éxito se debió al trozo que vimos del vídeo de la última misa de Navidad del cura en el año 1986.  A los mayores nos impresionó volver a escuchar una homilía del cura, como si presente se hallara.

11 de octubre de 2011

"... y acampó entre nosotros"

“Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros” (Jn 1,14).
Esta traducción de la Nueva Biblia Española de Schökel y Mateos es mucho más significativa que la que escuché de pequeño: "La Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros". Al utilizar el verbo "acampar", transmite un significado mucho más transitorio, más humilde, más indigente. La presencia del Señor en el mundo, naciendo en un pesebre y viviendo con los desfavorecidos, queda mucho mejor reflejada con el símbolo de la tienda de campaña. Él mismo decía que el Hijo del Hombre no tiene donde reposar la cabeza, y esa es la experiencia que hemos pasado los que hemos dormido alguna vez en el suelo de una tienda.

Hoy os traigo la foto de un sagrario, el de la Parroquia de San Raimundo de Peñafort en el Pozo del Tío Raimundo en Vallecas. En esta tienda de campaña se recoge el Santísimo para poder adorarle y darle gracias. Habrá sagrarios más artísticos con más símbolos o incluso más pobres, pero no más significativos.
Estoy seguro de que el Señor se encuentra más a gusto con este sagrario simbólico que con otros forrados de metales preciosos,  con más decoración artística o con el valor de una obra de arte.

Será una apreciación personal, pero los símbolos litúrgicos cargados de oro y piedras preciosas me dejan indiferente o me producen rechazo. La dignidad y el respeto no se consiguen con los criterios mundanos de gastar mucho dinero en la decoración. Un símbolo sencillo refleja mucho mejor la presencia de Jesús y su preferencia por los desfavorecidos.




29 de septiembre de 2011

Estaré con vosotros cada día...


...hasta el fin del mundo. Mt. 28,20. Esta promesa de Jesús recoge sus últimas palabras antes de la ascensión. Y desde aquel día, todos los que creemos en sus palabras, nos podemos encontrar con Él en la Eucaristía.
Los testimonios de las personas transformadas por su presencia son incontables. Alguno hemos publicado aquí ya, y hoy quiero traer alguno más.

En la exposición sobre la vida de la Madre Teresa de Calcuta (que todavía está abierta hasta el 16 de Octubre), tenemos también su ejemplo de vida entregándose como lo hizo Jesús y encontrándose con Él cada día. Sus palabras son muy reveladoras:
"Ámenlo, en Su humilde disfraz en la Eucaristía y en Su angustioso disfraz en los más pobres de los pobres. Nunca separen a Jesús en la Eucaristía del Jesús en los pobres... Él, Jesús, está en la apariencia del Pan y Él, Jesús está en los hambrientos, los desnudos, los enfermos, los solitarios, los no amados, los que no tienen techo, los desesperanzados."


La devoción por la Eucaristía es algo que también viví muy de cerca con mi propio padre. Siempre recordaré un día al final de su vida que le estuve acompañando en el hospital. No tenía fuerzas, necesitaba ayuda para todo y estaba muy desanimado. Pero en ese momento sonó la campanilla anunciando al sacerdote que repartía la comunión a los enfermos. Su reacción fue inmediata: "Es el Señor", dijo, y le cambió la cara por completo. Se llenó de alegría, recibió la comunión y, a partir de ese momento, estuvo mucho más animado.
La presencia del Señor, cuando lo recibimos con fe, nos transforma el corazón y nos da fuerzas para vivir la vida con una nueva ilusión.

23 de agosto de 2011

Misas con la juventud en la JMJ

Este mes de Agosto está siendo muy animado en Madrid con todas las actividades de la Jornada Mundial de la Juventud. Los peregrinos empezaron a llegar el día 16 y había actividades organizadas para todos los gustos. Más de un millón de personas se han repartido por toda la ciudad durante una semana para celebrar una fiesta muy significativa y no todos eran jóvenes.
La realidad es que se trata de la concentración de fieles más grande de la Iglesia Católica y, aunque gire en torno a los jóvenes, todos los que vivimos la fe dentro de la iglesia nos sentimos llamados a participar.

La lista de actividades fue interminable, pero aquí os pongo la foto de la "Tienda de la adoración" que se instaló en la Plaza de España. La exposición del Santísimo Sacramento, con una decoración muy adecuada, permitía la adoración a Dios, mientras algunos grupos entonaban sus cantos. En la foto podéis ver a las religiosas de Ain Karem adorando con su música.

Hubo una misa de bienvenida presidida por nuestro cardenal Rouco. El espacio estaba limitado y la cantidad de personas que rodeaban la zona de Cibeles se quedaron sin participar. Es el gran peligro de las celebraciones masivas; si hay más gente de la prevista se genera mas frustración que devoción.

Durante los tres días (miércoles, jueves y viernes) impartieron catequesis los obispos que terminaban con la celebración de una misa. Lo que yo pude ver y escuchar a otros fue muy edificante porque siempre fueron misas para jóvenes preparadas por jóvenes.

Y llegamos a la misa de Cuatro Vientos presidida por el Papa. Parece que ha sido la de mayor participación de todas las JMJ: más de millón y medio de personas estuvimos celebrando juntos una Eucaristía impresionante. Aquí cada uno tendrá su propia opinión sobre lo positivo y lo negativo, yo os cuento lo que pienso.
Positivo:
- Ver que hay tanta gente que comparte tu fe anima mucho.
- La fe en Jesús no se limita al ámbito personal sino que se muestra públicamente a la sociedad.
- Las palabras del Papa llegan al corazón porque se centra en Cristo.
Negativo:
- Demasiada parafernalia, ornamentación y música lenta. Si es una misa para jóvenes habría que hacerla distinta, con música pop-rock y batería.
- El latín es una lengua muerta que ya no estudian ni los curas. Es inútil mantener una tradición que estorba porque ya nadie lo entiende.
- Demasiada atención a la persona del Papa. No debían decir "Esta es la juventud del Papa" sino "Esta es la juventud de Cristo".

Y por último, la desgracia de no poder comulgar. El vendaval de la noche anterior destrozó las capillas y eso afectó de alguna manera a que no se repartiera la comunión en la misa. El centro de la Eucaristía es recibir a Jesús y nos tuvimos que contentar con una "comunión espiritual".

21 de agosto de 2011

Misas con la juventud en MAG+S


En estos días hemos tenido ocasión de asistir a misa con los jóvenes del MAG+S. Las experiencias Magis empezaron en Loyola con una Eucaristía presidida por el Padre General Adolfo Nicolás. Delante de la basílica de S.Ignacio, sobre una tarima montada en las escaleras de acceso, el altar dominaba el grupo de unas 3.000 personas que celebramos la Eucaristía. En la homilía, que podéis escuchar aquí, comentó las lecturas del profeta Daniel, de la carta de S. Pablo a los Romanos y el evangelio de S. Mateo: "¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!"
El ambiente de fiesta, la decoración, la música con batería incluida y un sin fin de detalles permitieron expresar la alegría de de Cristo resucitado llamándonos a seguirlo.
Las raíces ignacianas de todos los que estábamos allí nos hacían sentirnos como en casa. Muchos conocidos, muchos jesuitas y mucha gente del Grupo. Al final terminamos todos bailando el "flashmob" que preparó Sergio para la ocasión. Aquí está el enlace del vídeo, pero os recomiendo la página magis2011.org para ver todos los vídeos y fotos de estos días.  

El lunes 15 de Agosto celebramos en el colegio del Recuerdo la misa de recogida de las experiencias Magis. En este caso presidida por el provincial de España Fco. José Ruiz. El ambiente, la decoración y la música fueron las mismas que en Loyola, pero hubo un detalle precioso que podéis ver en la foto.
Los sacerdotes que repartían la comunión estaban acompañados por voluntarios que llevaban un racimo de globos blancos. Al final de la misa soltaron los globos que se repartieron por el cielo de Madrid mientras sonaba la Salve Rociera. Con este símbolo se invitaba a transmitir la buena nueva de Jesús a todo el mundo. 

Celebrar la Eucaristía con tres mil personas que sientes tan cercanas como si fueran de tu familia es una gozada. Y fue especialmente fácil gracias a todos los detalles de la preparación de la liturgia por el grupo MAMALOCO (MAG+S Music and Liturgy Organizing Committee)

16 de julio de 2011

Una misa en el campo

El sábado pasado disfrutamos de un día de campo en el que el centro fue la celebración de la Eucaristía. Después tomamos el aperitivo, comimos chuletas de la barbacoa y hasta dimos un paseo por el campo para disfrutar de la naturaleza. Pero todo el día giró en torno a la celebración de un grupo de amigos que reconoce la presencia de Jesús en medio de ellos.

Pudieron venir Jaime y Manolo a concelebrar en un sitio muy sencillo. A veces las iglesias más bonitas no resultan tan cercanas como un entorno humilde al aire libre. El patio de una casa de campo en Herencia que, aunque deshabitada, resulta acogedora cuando se prepara con mimo para acoger un día de celebración. Carmen y Carlos eligieron las lecturas del día de su boda, prepararon una pequeña mesa con un ramito de olivo e hicieron unas fotocopias con los cantos para que todos pudiéramos participar.
Eramos diecisiete amigos y la presencia del Señor dando sentido a la comunidad que lo celebra. Recordamos a los que no pudieron venir y nos sentimos confortados por el amor que nos une.

En las peticiones recordé una anécdota de hace 35 años con Jaime que todavía me sigue iluminando.Yo le pregunté entonces por qué, cuando el sacerdote dice: "El Señor esté con vosotros", tenemos que contestar "y con tu espíritu". Siempre me ha parecido una injusticia para el pobre sacerdote que, mientras él nos desea que la presencia del Señor nos ilumine por entero, nosotros le deseamos a él que el Señor esté solamente con su espíritu y nos olvidamos de que esté también con su cuerpo. Jaime me dijo entonces que me autorizaba a contestar "y contigo" si era algo que me daba más devoción y desde entonces lo vengo haciendo.
Después de recordar la anécdota le pedí al Señor que esté con el espíritu y con el cuerpo de Jaime para que en su nuevo destino de la República Centroafricana la salud le acompañe, el espíritu le mantenga animado y pueda seguir acompañando en su camino hacia Dios a las personas que le rodean.
Es hora de compartir el privilegio que hemos tenido durante más de treinta años. 

26 de junio de 2011

Corpus Christi

Hoy celebramos la fiesta del Corpus Christi. Desde hace más de 700 años la comunidad cristiana celebra esta fiesta en la que recordamos la frase de Jesús: "El que come este pan vivirá para siempre" (Jn 6, 58).
Es muy interesante comprobar como ya desde el comienzo esta fiesta nace del sentido profundo que la Eucaristía tiene como alimento. No vale con celebrar la misa y olvidarte hasta el domingo siguiente, la misa es un impulso para vivir la voluntad de Dios cada día.

En este artículo de Dani Izuzquiza podéis leer la historia de la fiesta que nace en Bélgica en el siglo XIII de la devoción de las beguinas, un movimiento laical de raíz eucarística y compromiso al servicio de los pobres.

Desde entonces la devoción ha ido evolucionando hasta llegar al palio, las custodias de oro y las procesiones con alfombras de flores que se han convertido en un espectáculo turístico. Todo esto llega a anular el sentido de banquete fraternal que Jesús quiso transmitir. La verdadera devoción por la Eucaristía no te puede llevar a construir custodias de oro sino a recordar que Jesús quiso nacer en un pesebre. Afortunadamente tenemos muchos pastores que insisten en darle el sentido correcto. Como ejemplo emblemático, en la procesión del Corpus de Toledo, el arzobispo Braulio Rodríguez, ha asegurado que "la caridad y la opción preferencial por los pobres constituyen una de las actitudes fundamentales recomendadas a los cristianos en su vida social"

Cáritas elige este día para hacer una colecta especial en la que el dinero se destine a los más necesitados. En esta época de crisis con cinco millones de parados, familias perdiendo la vivienda, pequeñas empresas y comercios que tienen que cerrar, la Eucaristía es un banquete de amor que se concreta en la solidaridad de compartir lo que tenemos. La colecta de Cáritas solo es el principio, después tenemos que seguir colaborando porque en nuestra mesa tiene que haber sitio para todos.

NOTA: He aprovechado para renovar la foto de la cabecera del blog con la imagen del altar que decoraron los bachilleres para la misa de fin de curso.

19 de junio de 2011

"El verdadero valor, lo saco de la Eucaristía"

Si cayéramos de verdad en la cuenta de la presencia de Jesús entre nosotros, nuestra vida cambiaría al instante. Pero lo más que sabemos hacer es pedir por nuestros problemas, agobiados por el día a día.

En cambio hay personas que se dejan llevar por Jesús en su vida y el testimonio de su experiencia es de lo más reconfortante. Esta frase que pone título al artículo ("El verdarero valor, lo saco de la Eucaristía") forma parte del testimonio de Marguerita Barankitse, una persona excepcional que ha sufrido el horror de la guerra de Burundi.

La Eucaristía transforma la vida porque nos impulsa a seguir adelante, a convertirnos en solución en lugar de quedarnos llorando con los problemas, a perdonar a los que nos odian porque Jesús ya nos perdonó antes a nosotros, a sonreir a los que lloran y a convertirnos en insturmento de paz cuando la violencia nos rodea.

Aquí os dejo con el enlace del artículo donde cuenta la vida de esta persona excepcional. Se incluye al final el enlace de un vídeo donde habla de su vida

6 de junio de 2011

Las primeras comuniones

"Dejad que los niños se acerquen a mí" (Mc 10, 14).
Estas son las palabras de Jesús que debemos recordar al preparar la celebración de la primera comunión de un niño.
Los adultos tenemos la responsabilidad de evitar que la ilusión y la alegría que llevan dentro los niños se centren ese día en los detalles insustanciales que acaban deslumbrandoles y ocultando a Jesús, su amigo.

Tantos regalos, vestidos, banquetes acaban convirtiendo la celebración en una finalidad en sí misma y los niños la desean tanto que pierden de vista lo importante. Acaba sucediendo, que los niños con padres no creyentes, sienten envidia de toda la parfernalia que les permite ser el centro de una celebración y ellos también quieren celebrar algo así.
No os perdáis el artículo de González Faus titulado "De la primera carta de San Pablo a los Coringles". El lenguaje lúcido y la crítica mordaz al negocio que se ha montado alrededor de las comuniones nos ayuda buscar al Jesús pobre que se esconde en el pan consagrado. ¿Qué tendrá que ver todo este montaje con la última cena de Jesús en la que nos dejó la Eucaristía?
El sábado pasado celebramos las primeras comuniones de los niños de nuestra comunidad. La promoción 119 con sus catequistas y nuestros queridos curas (Manolo, Paco, Sergio, Jaime y Alfredo), las familias, los amigos, los miembros de la comunidad y el coro pudimos disfrutar de una ceremonia sencilla, cercana y centrada en Jesús. El detalle de que los niños vistan una túnica se hace imprescindible para evitar los despilfarros en vestidos. La homilía centrada en ellos para que la entiendan ("Jesús quiere ser amigo nuestro"). Y el detalle de regalarles una biblia para que aprecien que el mejor regalo es conocer a Jesús.

Desde ese día los padres ya pueden decir con orgullo: "ya no somos sólo padre e hijo, a partir de ahora también somos hermanos en una misma comunión". Dejemos que los niños se acerquen a Jesús facilitando las Eucaristías para ellos, dando ejemplo con nuestra asistencia y haciéndonos nosotros niños para que Jesús nos acoja.

10 de mayo de 2011

Leer, cantar o proyectar

Hay muchas maneras de transmitir la Palabra de Dios y en cada momento hay que elegir la más adecuada. Las lecturas de la misa han sido desde siempre la mejor manera de recordar las palabras de Jesús, los apóstoles o los profetas, pero ya desde los tiempos del Rey David los salmos se cantaban y acompañaban con instrumentos. Leer y cantar han sido siempre los dos medios más importantes.

Ya hemos comentado en otras ocasiones cómo se deben hacer las lecturas o lo importante que resulta acompañar con cantos la Eucaristía. Pero con las nuevas tecnologías también podemos transmitir la Palabra de manera más impactante. Llegar al corazón de las personas es algo que solo puede hacer el Espíritu Santo, pero nosotros tenemos que poner todos los medios para facilitarle el camino. Y la proyección de un vídeo de imagenes significativas con una canción de fondo basada en la letra de un salmo es otra posibilidad de acercarte a Dios.

Aquí os dejo el vídeo del Salmo 116 con la canción "¿Cómo podré pagarte?" del grupo Ain Karem que pusimos ayer en la misa del grupo de Mayores.
Y, por si queréis recordarlos, los vídeos del Perdón y del Salmo 139.

PD. También os dejo el enlace de la nueva canción de la Hermana Glenda que aprendimos ayer: "Alma misionera". Los acordes de guitarra para acompañarla están en el cancionero, en el canto número 6, al final de la página de cantos.

2 de mayo de 2011

La Misa de resurrección

Cuando muere una persona cercana, los que creemos en el triunfo de Jesucristo sobre la muerte, celebramos una Eucaristía a la que se le dan distintos nombres. Es un "funeral", también es una misa de "acción de gracias por la vida" de la persona fallecida y algunos la llamamos misa de "resurrección". El Domingo de Pascua se celebra la Misa de Resurrección, así con mayúsculas, recordando que Jesús ha vencido a la muerte, pero nosotros también celebramos otras misas cuando Dios llama a uno de sus hijos a estar con Él y a resucitar con su Hijo.

El viernes pasado celebramos que Dios Padre ha llamado a Belén a resucitar con su Hijo Jesucristo. Un misa muy preparada por los padres, la familia y la comunidad, en la que, ya en la introducción, nos leían "Sabemos que Jesús ha acogido a Belén y ahora es él quien la mima y la cuida. Y eso a nosotros nos conforta y nos consuela". Toda la Eucaristía fue un testimonio de confianza en Dios y un ejemplo de serenidad para aceptar un hecho tan desgarrador.
Con los cantos acompañamos la oración de todos los presentes y la elección del canto de entrada también daba sentido a la celebración: "Nada nos separará del amor de Dios".

Entre los que tocábamos la guitarra se dio un hecho significativo que quería compartir: había un bachiller, un universitario, un profesional joven y un profesional mayor. Todos los grupos estábamos representados a la hora de acompañar con los cantos esta misa tan especial. La Comunidad no es un concepto teórico sino una realidad en la que nos sentimos unidos, sobre todo en los momentos más duros.

Y la Eucaristía, como siempre, es nuestra actividad central.

24 de abril de 2011

¡¡¡ESTÁ VIVO!!!

¡Está vivo!. ¡Ha resucitado!
Este es el grito de alegría que nos sale del corazón a los cristianos en el domingo de Pascua, el día más importante del año litúrgico. En el cuadro de Murillo se refleja la grandeza del hecho más importante de la vida humana: Dios ha vencido a la muerte.
Cristo resucitado de Bartolomé Murillo
Esto es algo que nos ilumina la muerte de las personas cercanas. Cristo ha resucitado y nos llama a todos a resucitar con Él.
Pero es algo que solo se vive desde la fe, ¿Cómo se lo cuentas a alguien que no cree en Dios? Solo puedes vivirlo en  tu vida y que el amor de Dios se transmita a los demás con el ejemplo.

En esta semana de Pasión, Muerte y Resurrección hemos revivido los momentos más reveladores del mensaje de Jesús, desde la humildad de entrar en Jerusalen montado en un burro hasta el anuncio de la resurrección que se transmite en primer lugar a las mujeres. Todos los pasos de Jesús tienen tienen su mensaje y nos animan a seguirlos en nuestra vida.

Pero el mayor regalo que nos dejó fue la institución de la Eucaristía, su propia presencia con nosotros todos los días. La celebración que nos permite rememorar su vida y su entrega. "Haced esto en memoria mía", es entregarnos como el se entregó y convertir el pan y el vino en su cuerpo y sangre para nuestro alimento.

En la vigilia pascual de anoche, el sacerdote tuvo un gesto sencillo que me recordó la grandeza de lo que hacía. Al hacer la fracción del pan acercó la sagrada forma al micrófono y nos permitió escuchar el crujido de como se partía. Era muy grande y muy gruesa por lo que produjo un sonido estremecedor. Jesús se partía para nosotros. El resumen de toda su vida en un sonido, el sentido de su mensaje y su invitación en un simple ruido.
Hagamos lo mismo con nuestras vidas.

(Os dejo el enlace del canto de entrada que cantamos en la vigilia: Entra en mi noche del grupo Ixcis)

17 de marzo de 2011

Cerrar los ojos

Cerramos los ojos cuando queremos concentrarnos en algo. Cerramos los ojos para aislarnos del mundo. Cerramos los ojos cuando queremos hablar con Dios sin distraernos...
¿Pero cerramos también los ojos cuando estamos en misa?

El otro día comentaba un amigo su manera de vivir la Eucaristía y me decía: "hago propósito de no cerrar los ojos". El sentido que le daba a este gesto es el de reforzar la dimensión comunitaria de la Eucaristía.
Cuando cerramos los ojos nos concentramos en la relación personal con Dios, pero nos olvidamos de que estamos haciendo una oración comunitaria. Estamos todos juntos haciendo lo mismo pero, si cerramos los ojos, no nos enteramos de lo que hacen los demás.
Hemos empezado esta cuaresma con la lectura "Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido...". La oración personal es una clave fundamental de nuestra relación con Dios, pero no la podemos confundir ni sustituir por la oración comunitaria de la Eucaristía. Cada una tiene su lugar y su dimensión específica.

De modo que cuando vayamos a misa, no nos quedemos en nuestros aposentos, ni cerremos la puerta, ni nos quedemos escondidos en un rincón con los ojos cerrados y la boca callada. Participemos con la comunidad que celebra, abramos bien los ojos para reconocer a los hermanos que nos acompañan, abramos la boca para cantar al Señor y alabarle. Pongamos los cinco sentidos porque la Eucaristía es un envío a vivir la vida de la mano de Dios en la realidad en la que nos ha tocado vivir.

10 de marzo de 2011

Miércoles de Ceniza

Ayer celebramos el comienzo de la cuaresma a lo grande: un par de horas donde tuvieron su sitio los cantos, los vídeos, las fotos, con el recogimiento del símbolo de la ceniza y la expansión del sacramento de la reconciliación, dentro de una Eucaristía que ponía a Jesús en el centro de la comunidad.
La ceniza es un símbolo que hace reflexionar sobre lo que es importante y lo que no lo es. Durante muchos años se le ha dado un sentido trágico: "Polvo eres y en polvo te convertirás", pero el mensaje actual es mucho más positivo: "Conviértete y cree en el Evangelio". El camino de preparación de la Cuaresma está dirigido a la celebración de la Pascua por lo que no podemos apartar la mirada del amor de Jesús. No dejéis de leer el comentario en el blog de Pedro Miguel Lamet que titula Ceniza enamorada.

En nuestra Eucaristía también dedicamos 30 minutos a que las personas interesadas pudieran recibir el sacramento de la reconciliación. Seis sacerdotes se repartieron por la sala y nos ayudaron a experimentar más de cerca el perdón de Dios. Este día tocaba leer el Salmo 50: "Misericordia Señor, hemos pecado", que en nuestra misa sustituimos por la proyección de un vídeo. Tenemos que empezar por experimentar el perdón para avanzar en el camino de la conversión que nos lleva a la unión con Jesús.


Para los que habéis pedido releer los textos de las peticiones, moniciones, etc. os dejo el enlace del documento que hicimos como guía de la Eucaristía. Tiene dentro también los enlaces de las canciones que acompañaron la celebración.

23 de febrero de 2011

La Eucaristía y la Unción


El domingo pasado celebramos la Eucaristía de "Los abuelos y los nietos". El nombre no refleja todo lo que celebramos porque tenía una doble finalidad. Por un lado estaban invitados los niños de catequesis y bachilleres junto con sus padres y abuelos para celebrar que en la comunidad tienen su lugar los mayores y los pequeños por igual. En la acción de gracias salieron los padres más jóvenes con sus bebés recién nacidos como símbolo de que la vida en la comunidad se sigue renovando.

Pero después de la homilía tuvimos la oportunidad de celebrar otro sacramento que hasta ahora ha sido el gran desconocido. La Unción de enfermos, que antes se llamaba "Extremaunción" porque se administraba cuando una persona estaba a punto de morir. Pero con esta incorporación a la celebración comunitaria se le da un doble sentido: por un lado la comunidad acompaña al enfermo: no está solo sino que compartimos con él su situación, y, por otro lado, el sacramento transmite una dimensión salvífica y esperanzadora que dignifica la vida y no se limita a preparar para la muerte.

Como decía Sergio en su charla sobre la Reconciliación y la Unción, son dos sacramentos que transmiten esperanza y consuelo, el primero con las limitaciones epirituales (el pecado) y el segundo con las limitaciones corporales (la enfermedad).

Pudimos disfrutar de un gran ejemplo de lo que son las Eucaristías en una comunidad, se celebra la presencia de Jesús en la vida de cada uno, jóven, anciano, enfermo o sano. Todos tenemos nuestro lugar y una vida que celebrar. Como dice la canción Ruah de Ain Karem:


Nuestros mayores verán visiones / y los jóvenes tendrán sus sueños,
las mujeres profetizarán / y al frente irán los pequeños.

Da gusto ver como cada día se vive de manera más profunda la dimensión de la Eucaristía como centro de la comunidad y el modo en que la presencia de Jesús da sentido a nuestras vidas "en Grupo".

30 de enero de 2011

La Misa entre los 13 y los 17 años

Hasta los doce años la experiencia de la Eucaristía es algo muy limitado. Nuestros padres nos llevan a misa y, si está adaptada para niños, puede resultar atractiva. Se vive la comunidad, hay cantos e intervenciones y los niños no se aburren.
A partir de los dieciocho la Eucaristía es estrictamente una opción personal. Dependiendo de lo que haya sido nuestra formación en la Fe, podemos darle una mayor importancia, recordar experiencias importantes de Dios y aprovechar la celebración para dejarnos iluminar por Dios.
Pero entre los trece y los diecisiete estamos en tierra de nadie. Los padres siguen presionando a los niños para ir a misa, pero ya no les resulta tan atractiva. En nuestro grupo de Bachilleres también son los padres los que les llevan al principio y después van empezando a valorar por si mismos la importancia de celebrar la Eucaristía en comunidad.

Pero son todavía demasiado jóvenes para guardar silencio, comportarse correctamente, prestar atención... Los acompañantes de bachilleres tenemos que hacer verdaderos esfuerzos para no pegarles un grito y tratar de atraerles sin forzarles, reñirles sin que se sientan agredidos. La misa está adaptada a su edad y procuramos rodearla de símbolos que les resulten conocidos. Cada semana se encarga una promoción de prepararla para que vayan expresando sus propias vidas en la Eucaristía y de esa manera conseguir que sus vidas se conviertan en Eucaristía.
Pero todos estos esfuerzos se quedan en nada cada vez que los chavales se van al terminar su reunión y no se quedan a la misa...

Aquí entra la Fe para poder seguir todos los sábados poniendo las fuerzas en el Señor. Estoy convencido de que Él tiene sus propios caminos para enganchar a estos chavales y conectar con ellos en la Eucaristía. No se trata de la edad ni del esfuerzo que hagamos nosotros o ellos, se trata de que el Señor les hable directamente al corazón. Aquellos que dejan un hueco para que les llegue la palabra de Dios podrán tener una experiencia personal de Dios. ¿Serán muchos, serán pocos?...Unos ciento, otros sesenta, otros treinta...
No somos nosotros los encargados de medir el éxito de Dios, cumplamos nuestro deber y dejemos el éxito en sus manos.