26 de diciembre de 2012

La paz de la Navidad

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
Los que no conocen el mensaje de Jesús piensan en la paz como algo que sucede en el mundo si los demás se ponen de acuerdo para no pelear. El otro día leí una frase irónica que llamaba a la Navidad "el simulacro de paz mundial que vivimos estos días".
Pero el nacimiento de Jesús descubrió una nueva manera de "hacer paz" en nuestros corazones. La celebración de la Navidad nos recuerda el camino que eligió Dios para traer la paz al mundo: el nacimiento de su Hijo en la pobreza de un pueblo que vivía sin libertad, oprimido por los romanos.

La paz que Dios nos trae nace en nuestros corazones y somos nosotros los que construimos la paz si confiamos en Él. La fuerza de la fe es la que nos mantiene pacíficos en medio de un mundo agresivo que no respeta a las personas.

Por eso hay un signo especial en todas las Eucaristías que es el de darnos un saludo de paz. El deseo de ser un vehículo que transmita la paz de Dios a los que nos rodean lo simbolizamos con el saludo a los que tenemos al lado mientras cantamos un canto apropiado. En la misa de esta Nochebuena, el signo de la paz fue un momento muy emotivo porque cantamos un canto especial: Aleluya, da la paz. Los mayores recordaréis que fue la canción que ganó el festival de Eurovisión del año 78, pero le hemos adaptado la letra para que exprese la paz que Dios nos trae.
En aquellos años yo ya dirigía los cantos en la misa de los sábados y cuando oí esta canción me dije: "Esto tenemos que cantarlo en misa". Pero hasta que no ha llegado Internet y he podido localizar algunas grabaciones, encargar la partitura original y estudiarla con detalle no he podido hacerlo.

Muchos me habéis dicho que fue algo emocionante y os animo a que reflexionéis sobre ello. En esta canción se vio muy claro algo que ya he escrito antes: el que reza cantando, reza tres veces, con la cabeza, con el corazón y con el cuerpo. Estuvimos en manos del Señor diciendo "Con tu voz podrás unirte a Dios y desear la paz con esta canción", cantando con alegría una melodía muy pegadiza y moviendo nuestro cuerpo al ritmo que marcaban el piano, el bajo y la percusión.
Revive un momento los sentimientos que te afloran y piensa en cómo es ese Dios con el que cantas.

Aquí os dejo un enlace a la letra y los acordes por si queréis tenerla delante cuando la escuchéis y un enlace a la partitura original.

(Algunos me habéis pedido también las canciones de la vigilia de música y oración que hicimos en Adviento. Esta es la presentación y los enlaces)
005-Agua lávame-Brotes(Isaias 1,16)
066-Entra en mi noche-Ixcis
018-Benedictus qui venit-Taize
134-Para encontrarte saldré-Tsnc
004-Adoramus te-Taize
065-En nuestra oscuridad-Taize
095-La Misericordia del Señor-Taize
105-Magníficat-Taize (Lc 1, 46)

26 de noviembre de 2012

La iglesia no son las paredes, sino nosotros

Esta frase la he leído en un periódico digital que no conocía, en un artículo que os recomiendo. Habla sobre la facilidad de utilizar espacios públicos para la celebración de la Eucaristía.
Si la iglesia somos nosotros (y no las paredes), nuestra celebración estará encarnada en el mundo en que vivimos.
En este ejemplo se ha utilizado la casa de la cultura del ayuntamiento para acoger las celebraciones de una parroquia durante unas obras, pero cualquier motivo es bueno para que la Eucaristía se convierta en el espacio de la integración de la Iglesia con el mundo.

La noticia está escrita en un lenguaje aséptico, nada confesional, pero que resuena en el corazón cuando sigues a Jesús en tu vida. La Iglesia somos todos los que celebramos la Eucaristía. Hacen falta paredes para celebrarla, pero no siempre las de un templo. Hace falta una jerarquía para organizar la Iglesia, pero no siempre son los obispos los que nos acercan a Jesús.
El Espíritu actúa en los corazones, y eso es lo que construye la Iglesia.

20 de noviembre de 2012

En misa y repicando

Esta expresión tan conocida de "no se puede estar en misa y repicando" nos recuerda lo limitados que somos. Hacer dos cosas a la vez es complicado y lo que suele ocurrir es que te salgan mal las dos. Por este motivo la experiencia nos dicta hacer las cosas de una en una para no equivocarnos, o encargar a dos personas para repartirse el trabajo.

Pero también tenemos la otra expresión de "unos por otros, la casa sin barrer" que es lo que pasa cuando uno piensa que es otro el que se va a encargar de hacer una cosa concreta.

Pues algo de esto es lo que pasó en la última misa en la que estuve tocando en el coro. Durante la comunión, todos los del coro estuvimos muy ocupados "repicando" mientras estábamos en misa, incluyendo al que dirigía los cantos. De modo que se terminó de repartir la comunión mientras los del coro seguíamos cantando.
El que dirigía no cayó en la cuenta de reclamar al cura que tenía que darnos  la comunión, y el cura, que estaba a lo suyo, tampoco se fijó en los que faltaban por comulgar. Y así pasó algo, que no es la primera vez que me sucede, estando en misa me quedo sin recibir al Señor.

Ahora viene la parte profunda de esta reflexión: no puedo vivir sin comulgar. Recibir el cuerpo de Cristo es más que un alimento espiritual, es el abrazo del Señor de mi vida que da sentido a la existencia.
Cuando en una misa me pasa esto de quedarme sin comulgar, es como si no hubiera ido a misa.
El contacto con el Señor santifica y todavía no soy tan santo como para poderme permitir perder una oportunidad de recibir su gracia y su abrazo.

Hay otro refrán, que también podemos aplicar a la Eucaristía: "Con pan y vino se anda el camino". Nuestra vida, con Jesús, merece la pena.

31 de octubre de 2012

Y los amó hasta el extremo

¿Qué pasaría por la cabeza de Jesús cuando decidió celebrar la pascua en Jerusalén con sus discípulos?
Todos le decían que estaba en peligro, y él sabía que era verdad, pero quiso celebrar un pascua muy especial. Seguramente quería dejar una huella muy honda en los corazones de sus amigos. Sabía que las cosas no se iban a arreglar fácilmente y que se estaba jugando la vida, pero no quería despedirse dejándolos solos.

Era antes de Pascua. Sabía Jesús que había llegado para él la hora de pasar de este mundo al Padre; había amado a los suyos que vivían en el mundo y los amó hasta el extremo. (Jn 13,1)

Le dolía tener que abandonarlos, se iban a quedar sin su maestro, sin sus palabras, como ovejas sin pastor. Tendrían que vivir de recuerdos, refrescando la memoria para que no se les olvidaran tantas buenas noticias. 
Jesús sufría pensando en lo que le podía pasar, pero también sufría por todas las personas que tanto quería y que tendrían que continuar sin él.
Su Padre le acogería en sus brazos, pero los que se quedaban en el mundo seguirían sufriendo el dolor de la pérdida. Les había prometido que les enviaría el Espíritu, pero no era suficiente para toda la humanidad sufriente que le necesitaba a Él.
No te pido sólo por éstos, te pido también por los que van a creer en mí mediante su mensaje. (Jn 17,20)

Y todas esas ideas y ese amor extremo cristalizaron en un signo  Le salió del corazón utilizar lo más cotidiano para poder mantenerse unido a ellos: el pan y el vino. Necesitaba quedarse con nosotros para alimentarnos en el camino de la búsqueda de Dios. No sólo nos dejó su palabra para orientarnos, también nos dejó su propio cuerpo como alimento de una manera que todavía nos resulta difícil de aceptar.
Cogiendo un pan, dio gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: -Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced lo mismo en memoria mía. (Lc, 22, 19)

De esta manera los amó hasta el extremo y nos sigue amando a todos los demás que recibimos su mensaje. Nos sigue invitando a su mesa para celebrar la Buena Noticia, darnos un abrazo de amor y empujarnos para salir al mundo a construir el Reino de Dios.

27 de septiembre de 2012

Una bendición cantada

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
Cuando decimos "esto es una bendición" queremos expresar que algo nos produce alegría, paz, felicidad... Respiramos tranquilos y nos sentimos a gusto porque la bendición expresa el deseo de algo bueno.
En la Eucaristía terminamos con la bendición del sacerdote que nos transmite el deseo de Dios sobre nuestras vidas: que seamos felices cumpliendo el mandato del amor.

Hace unos días pudimos disfrutar de una Eucaristía preciosa en la boda de Jaime y Clara. Fue una boda entrañable, cercana, muy preparada, que transmitió al amor de Dios a todos los presentes.
Las lecturas, las peticiones, las acciones de gracias no dejaron de emocionarnos y de acercarnos a Dios. Los cantos de los dos coros, cada uno en su estilo, nos ayudaban a hacer de la música una oración sentida.

Pero al acabar, llegó el momento de la bendición como la guinda que remata el postre. Tantas emociones y buenos deseos se resumieron en una sencilla bendición que Sergio entonó con su preciosa voz.
Las misas cantadas son peligrosas cuando el cura se lanza con el gregoriano sin saber cantar o sin poner corazón en lo que hace. Pero la bendición de Sergio fue "una bendición" que nos dejó a todos con el corazón esponjado y dando gracias a Dios por tanta alegría y felicidad que allí se demostró.

17 de agosto de 2012

Alimentarnos de Jesús

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
El blog de José Antonio Pagola es una fuente de inspiración para los seguidores de Jesús. Este teólogo, que ha escrito varios libros sobre Jesús de Nazaret, comenta el evangelio de cada domingo en su blog. Y en esta ocasión nos comenta "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?".



El evangelio del domingo 19 de Agosto, en medio de las vacaciones, no puede pasar desapercibido cuando es el mismo Jesús el que nos explica lo que ha hecho para quedarse con nosotros. Si habéis llegado leyendo hasta aquí, tendréis que entrar en el blog de J.A. Pagola para leer el comentario completo. El comentario final: "Para quien ama a Jesús es doloroso observar cómo la eucaristía va perdiendo su poder de atracción" es una frase que me resuena por lo que llevo dentro desde hace tiempo y es lo que me mueve a escribir este blog.
 Aquí suele ocurrir lo de siempre: los que os habéis suscrito a este blog de la Eucaristía sois los que os parece importante vivirla a fondo, y los que están más apartados tampoco les van a llegar estas palabras.
¿Cómo haremos para recuperar el poder de atracción de la Eucaristía en la Comunidad?

21 de julio de 2012

Misas que son pobres, frías y aburridas

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
El obispo de Solsona, Xavier Novell, ha enviado una carta a sus párrocos y capellanes para fomentar la vida de comunidad de las parroquias y tratar de mejorar algunas misas que son "pobres, frías y aburridas".
No he conseguido el documento original y todo lo que hay es un artículo de EFE/ABC donde se habla de estas instrucciones, pero es suficientemente extenso como para llevarnos a la reflexión.
El obispo de Solsona, al que los medios de comunicación gustan de presentar como el más joven de España, es una persona con una gran capacidad mediática. Se ha dejado entrevistar en el programa de Buenafuente ganándose el respeto de creyentes y no creyentes. Os recomiendo ver el vídeo:

    
Todos los comentarios que he leído sobre las instrucciones que envió son críticos, pero por la trayectoria de este obispo y por lo que consiguió transmitir en la entrevista, prefiero darle un voto de confianza hasta que consiga leer el documento original y juzgar por mi mismo.

Mientras tanto quiero aprovechar para reflexionar sobre este tema tan importante de la responsabilidad que tenemos todos de vivir la Eucaristía con alegría y permitir que Dios atraiga a las personas a ese encuentro con Él. 
El exceso de ceremonial convierten la misa en un espectáculo y alejan a las personas del motivo principal: el encuentro con Jesús. El centro de la Eucaristía no puede ser un cura divertido pero todos hemos sufrido a un cura aburrido, o peor, a un cura enfadado que solo sabe criticar y quejarse. Jesús se hace presente independientemente de cómo sea el cura, pero las personas que asistimos somos débiles y si el cura no nos engancha se nos quitan las ganas de seguir.
La frase que quiero subrayar de lo que ha publicado el obispo es: "Tenemos que superar el individualismo y fomentar la comunidad". No tiene sentido hablar de ir a misa si no tienes una comunidad donde compartir la fe.

Recuerdo ahora una reflexión que escribí en el TI de Noviembre de 2004 comentando la diferencia entre "ir a misa los domingos" y "celebrar la Eucaristía en comunidad". Tenemos que ser conscientes de la enorme responsabilidad a la hora de escoger la misa a la que vamos y de ayudar a que se convierta en un lugar de encuentro.

12 de junio de 2012

Una misa cantada

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
El título ya tira para atrás: "Una misa cantada" que siempre ha sido sinónimo de larga, aburrida, llena de boato, incienso y oropeles. Además de que no se entiende lo que cantan y que te cuesta trabajo participar en ella. Parece que para dar mayor solemnidad a una eucaristía se cantan los textos litúrgicos y todo se impregna de un aire elevado, pomposo, hueco y rimbombante.
Pues el domingo pasado vivimos una experiencia diferente algunos amigos del Grupo que nos acercamos hasta la Capilla del Obispo en la plaza de la Paja, en el centro de Madrid. Primero les había enviado el enlace de un vídeo que explica los aspectos histórico-artísticos del edificio y las características de la comunidad de monjas que celebran allí la liturgia. (5 min. sobre el edificio y 4 min. sobre las monjas)

http://www.rtve.es/alacarta/videos/dia-del-senor/dia-del-senor-capilla-del-obispo-madrid/898336/
Pero vivirlo en primera persona siempre es diferente. La capilla, pequeña y con cinco filas de bancos, se llenó de gente, pero el ambiente de silencio y oración se contagiaba a los presentes. Las ocho hermanitas del Cordero, una rama de las dominicas, eran muy jóvenes y cantaban como ángeles. había algunos folletos con los textos y alguna partitura para seguir los cantos, pero cantaban con buenas voces y se entendía todo. A pesar de ser solo ocho se atrevían a cantar a cuatro voces y la que hacía de directora se volvía de cuando en cuando hacia los fieles para indicarnos la entrada de alguna repetición en la que participásemos.

Un detalle que ayuda a entender la importancia que le dan a la experiencia musical es que tenían seis micrófonos, tres fijos, dos de ambiente y uno inalámbrico. Y el cura que presidía también cantaba su parte y sabía transmitir la profundidad del momento.
La misa duró hora y media, pero fue todo lo contrario de lo que explicaba al principio sobre las misas cantadas. La sencillez, la intimidad y el recogimiento nos acompañaron durante todo el rato. La devoción eucarística de estas monjas nos ayudó a vivir la presencia del Señor en la Eucaristía con una gran profundidad.
(En este enlace tenéis información sobre los horarios de visitas y liturgias por si os animáis a ir)

8 de junio de 2012

La adoración eucarística

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
Ya hemos tratado en este blog de la adoración eucarística y de la celebración del Corpus Christi, y en esta ocasión os traigo un resumen del mensaje de Benedicto XVI en la procesión del Corpus de ayer en Roma.
Está publicado en el blog "Esta es nuestra casa" de la parroquia de Sonseca (Toledo) que es una fuente de inspiración para la unión con toda la iglesia porque está constantemente acercando noticias y mensajes enriquecedores.

En las palabras del papa vemos reflejado el espíritu que también nos mueve en el Grupo en las vigilias de música y oración:
Estar en silencio por un tiempo ante al Señor presente en el Santísimo Sacramento es una de las experiencias más auténticas de nuestro ser Iglesia, que acompaña complementariamente la celebración Eucarística, escuchando la Palabra de Dios, cantando, y sentándose juntos en la mesa del Pan de vida".

El resumen completo lo podéis leer en la entrada del blog:
  La adoración eucarística.

4 de junio de 2012

Eucaristía y crisis

Ya he hablado en este blog de los comentarios al evangelio del domingo que hace José Antonio Pagola en su propio blog: "Buenas noticias". Pero el artículo que publica esta semana es especialmente sensible como ya podéis apreciar por el título: Eucaristía y crisis.

Aquí os lo reproduzco para que en la misa del domingo que viene escuchéis el evangelio con otros oidos.
 http://blogs.periodistadigital.com/buenas-noticias.php/2012/06/04/eucaristia-y-crisis




Todos los cristianos lo sabemos. La eucaristía dominical se puede convertir fácilmente en un "refugio religioso" que nos protege de la vida conflictiva en la que nos movemos a lo largo de la semana. Es tentador ir a misa para compartir una experiencia religiosa que nos permite descansar de los problemas, tensiones y malas noticias que nos presionan por todas partes. A veces somos sensibles a lo que afecta a la dignidad de la celebración, pero nos preocupa menos olvidarnos de las exigencias que entraña celebrar la cena del Señor. Nos molesta que un sacerdote no se atenga estrictamente a la normativa ritual, pero podemos seguir celebrando rutinariamente la misa, sin escuchar las llamadas del Evangelio. El riesgo siempre es el mismo: Comulgar con Cristo en lo íntimo del corazón, sin preocuparnos de comulgar con los hermanos que sufren. Compartir el pan de la eucaristía e ignorar el hambre de millones de hermanos privados de pan, de justicia y de futuro. En los próximos años se van a ir agravando los efectos de la crisis mucho más de lo que nos temíamos. La cascada de medidas que se nos dictan de manera inapelable e implacable irán haciendo crecer entre nosotros una desigualdad injusta. Iremos viendo cómo personas de nuestro entorno más o menos cercano se van empobreciendo hasta quedar a merced de un futuro incierto e imprevisible. Conoceremos de cerca inmigrantes privados de asistencia sanitaria, enfermos sin saber cómo resolver sus problemas de salud o medicación, familias obligadas a vivir de la caridad, personas amenazadas por el desahucio, gente desasistida, jóvenes sin un futuro nada claro... No lo podremos evitar. O endurecemos nuestros hábitos egoístas de siempre o nos hacemos más solidarios. La celebración de la eucaristía en medio de esta sociedad en crisis puede ser un lugar de concienciación. Necesitamos liberarnos de una cultura individualista que nos ha acostumbrado a vivir pensando solo en nuestros propios intereses, para aprender sencillamente a ser más humanos. Toda la eucaristía está orientada a crear fraternidad. No es normal escuchar todos los domingos a lo largo del año el Evangelio de Jesús, sin reaccionar ante sus llamadas. No podemos pedir al Padre "el pan nuestro de cada día" sin pensar en aquellos que tienen dificultades para obtenerlo. No podemos comulgar con Jesús sin hacernos más generosos y solidarios. No podemos darnos la paz unos a otros sin estar dispuestos a tender una mano a quienes están más solos e indefensos ante la crisis. 
 José Antonio Pagola 10 de junio de 2012 
El Cuerpo y la Sangre de Cristo (B) 
Marcos 14, 12-16

12 de mayo de 2012

La Eucaristía y la boda

En este blog ya hemos hablado de otros sacramentos que se celebran junto con el de la Eucaristía. Hemos visto la misa de las Confirmaciones, la misa de la Unción de Enfermos, la misa con la Reconciliación y las primeras comuniones.
Pues hoy toca hablar de las bodas. Este fin de semana hemos podido disfrutar de la boda de Julio y Laura dentro de una Eucaristía preciosa. Preparada desde el principio hasta el final, con los cantos elegidos y ensayados (que podéis escuchar aquí), con un ofertorio participado por todos los bachilleres del grupo que acompañan Julio y Laura, y con un cura inspirado que ayudó a que todos disfrutáramos de la alegría de la celebración.

La gente que no pertenece al Grupo no está acostumbrada a bodas tan participadas y tan expresivas. Algunas personas comentaron que se emocionaron ya desde el primer canto. Otros se asombraron de la cantidad de gente que se acercaba a comulgar y, en general, todo el mundo pudo celebrar el sacramento del matrimonio que los ministros contrayentes se administraron mutuamente. (El cura no los casa, se casan ellos)

El folleto con las letras de las canciones y las lecturas de la misa es un detalle que refleja el deseo de los novios de que todo el mundo participara con intensidad.

Pero no todo resultó fácil. Las dificultades que nos pusieron en la parroquia con el coro, con las ofrendas, con la duración de la boda, te dejan pensando cómo puede haber gente en la iglesia que sea así. Estos son algunos detalles incomprensibles que habrá que acoger con cariño:
- El organista nos dijo al acabar, que si no sabíamos que en esa iglesia estaba prohibido cantar la Salve Rociera. Ellos se lo pierden.
- El párroco tenía mucha prisa por terminar y pidió que la boda durara media hora. Al final duró más de una hora.
- Nos explicaron que tenían otra celebración pero a diferentes personas nos dijeron diferentes horas, que si a las cinco, que si a las cuatro, que si había que abrir la iglesia a las tres y media y a uno le llegaron a decir que tenían una celebración a las tres. Al final no te crees nada de lo que te dicen.
- En su afán por terminar pronto nos dijeron que no podíamos hacer una procesión de ofrendas. Pero los bachilleres con sus velas y sus ofrendas leyeron todo lo que habían preparado y guardarán el recuerdo de su participación.
Sergio, con buen criterio, presidió la misa con agilidad pero sin premura y pudimos celebrar todo lo que estaba previsto.

9 de abril de 2012

Nos amó hasta el extremo

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
Nos amó hasta el extremo, dio su vida en la cruz y hoy celebramos que ha resucitado.
Cada uno hemos podido celebrar la Pascua a nuestra manera y los jóvenes de manera especial con sus pascuas juveniles. Pero todos recordando aquellos días de Jesús en que dio su vida por nosotros.

En la pascua de universitarios han cantado la canción de Maite López "Amando hasta el extremo" que recoge de manera preciosa la institución de la Eucaristía en sus dos vertientes, la del evangelio de Juan con el lavatorio de los pies y la de los evangelios sinópticos con la bendición del pan y el vino.


Aquí tenéis el vídeo. Para poder disfrutarlo tendréis que buscar cinco minutos de sosiego porque es muy profundo y requiere toda la atención.

Son las dos caras de la misma moneda. La presencia de Jesús en el pan y el vino consagrado para que lo comamos es lo que nos da fuerzas para entregarnos a los demás. Y siguiendo a Jesús en su ejemplo de ponernos al servicio de todos, estamos rememorando su entrega de la Última Cena donde bendijo y repartió el pan y el vino.

La frase "Haced esto en memoria mía" no significa que repitamos el rito de partir el pan y pasarnos la copa de vino sino que debemos entregarnos a los demás como lo hizo Él con todo el mundo. Cuando escuché esto por primera vez decidí sustituir la jaculatoria clásica de "Señor mío y Dios mío" que nos enseñaron para repetir internamente durante la  elevación, por otra más concreta que me recordara el sentido de la Eucaristía y elegí "Lo importante es la entrega". Durante muchos años estuve repitiendo esta otra frase tan idealista hasta que caí en la cuenta de que me había olvidado de la persona de Jesús.
Ahora ya me quedo en silencio delante del milagro de su presencia y espero que sea Él el que hable.

¡Feliz Pascua de Resurrección!

31 de marzo de 2012

¿Para qué sirve esto?

Ayer me preguntaban, medio en serio medio en broma, para qué sirve el Twitter, el Facebook, los blogs y toda esta verborrea digital que nos inunda y nos deja como analfabetos si no somos capaces de demostrar que ya tenemos un "perfil".
Cada uno tendrá una contestación, dependiendo del uso que le dé a cada herramienta, pero hoy quiero hacer una reflexión sobre "para qué sirve este blog". La respuesta es evidente: no sirve para nada si Dios no está detrás.

Buscar un rato para la oración, pararse delante de Dios, dejarle hablar a tu corazón, experimentar su presencia, salir consolados de la experiencia y ponerse en marcha para cumplir su voluntad. Este es el camino que Jesús nos enseñó para ser felices y que queremos practicar los cristianos. Todos estos pasos los podemos hacer solos, en comunidad, con libros, con músicas o con el ordenador. Cada cual debe buscar su manera de andar y los sitios por donde se cuela el Espíritu en su vida. ¿Será este blog otro medio más?

En este blog he colgado vídeos, músicas, fotos, documentos... para ¿hacerlo más atractivo?, ¿para conseguir más lectores?, ¿para satisfacer mi narcisismo?, ¿para recibir felicitaciones?. Esos son los motivos habituales de los que escriben un blog, pero en este caso he procurado dejarlos fuera (aunque no siempre lo consigo). El principal motivo es proporcionar otro estímulo más para acercarse a Dios. Recordar la importancia de la Eucaristía, refrescar las sensaciones que hemos vivido en algunas misas, todo está dirigido al encuentro con el Señor.

Ahora te toca a ti contestarte "para qué estoy leyendo este blog". Por curiosidad, por costumbre, porque una vez me suscribí y no dejan de llegarme los correos...¿Me ayuda a seguir a Jesús?


Que podamos vivir la Pascua y la Resurrección de Jesús en las eucaristías de esta Semana Santa.

20 de febrero de 2012

El evangelio del domingo

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
La misa del domingo tiene un gran valor en la vida del cristiano porque nos pone en contacto con Jesús de manera regular. Su presencia en la Eucaristía es el oxígeno que nos permite respirar en este mundo de consumismo materialista en que la espiritualidad no pasa de ser otro hobby más sobre el que se pueden vender libros de autoayuda. 
La necesidad de vivir de la Eucaristía ya la he comentado en otros momentos, y la importancia de prepararla con atención para poderla disfrutar es una parte importante. Pero además de que haya algún equipo que se encarga de prepararla, también es bueno que cada uno de nosotros nos preparemos y, la mejora manera, es leyendo el evangelio del domingo. 
Hay distintas páginas donde se comenta el evangelio del domingo por adelantado, para que cuando lleguemos a la misa nos resuenen las lecturas y podamos disfrutar mejor de los matices del mensaje de Jesús.

Para los más jóvenes y los más atareados tenemos la página de Rezandovoy que desde hoy incluye la oración del fin de semana con el evangelio del domingo. En lugar de leer solo hay que escuchar, es la adaptación a la inmediatez del mundo actual.

Para los que conocéis los libros de José Antonio Pagola, tenéis su blog "Buenas noticias" con el comentario del evangelio. Un texto muy cercano por su especialidad en estudiar a Jesús desde la perspectiva histórica. Esta semana empieza la cuaresma con las tentaciones en el desierto y nos comenta: "Hemos de vivir estos tiempos difíciles con los ojos fijos en Jesús. Es el Espíritu de Dios el que nos está empujando al desierto. De esta crisis saldrá un día una Iglesia más humilde y más fiel a su Señor."



También tenemos un página en la que el comentario del evangelio lo hace con un vídeo. Es la página de noticias católicas H2Onews en la que cada semana, con un par de días de antelación, publican un vídeo en español, comentando el evangelio del domingo. Publican también vídeos sobre distintas noticias de la Iglesia y siempre hay cosas interesantes para conocer.

En los comentarios de cada uno se refleja la manera de pensar y la escuela de donde proviene, pero el mensaje de Jesús es único y tenemos que buscar la manera que mejor se adapte a nosotros para acercarnos a Él.

28 de enero de 2012

El que reza cantando...

(Pulsa aquí para ver el artículo completo)
...reza tres veces.
En las misas de bachilleres hemos empezado otra campaña para explicarles la importancia de participar en los cantos. Al igual que la otra vez, hemos hecho un cartel para ponerlo en la sala y vamos a dedicar unos cuantos sábados a recalcar el mensaje, que esto de la repetición es muy ignaciano.
No queremos reñir, no queremos obligar, lo que queremos es que se encuentren con Jesús en un ambiente gozoso y animado. Los cantos pueden ayudar mucho en esto si consiguen superar la vergüenza y el miedo que tienen muchos adolescentes cuando se trata de cantar.

Hoy les hemos explicado esto de que el que reza cantando reza tres veces. Aunque parezca una exageración, en realidad tiene mucho sentido.
Leyendo la letra del canto ya hacemos oración porque todos los cantos nos hablan de Dios. De su amor, de la alegría, de la experiencia de confiar en Él... Hacemos oración con la cabeza como seres racionales que somos.
Si nos ponemos a escuchar una melodía y nos dejamos llevar por ella, nos provoca sentimientos. Si somos nosotros los que interpretamos la melodía al cantar un canto a Dios, los sentimientos se mezclan en la oración y percibimos la presencia de Dios de otra manera. Hacemos oración con el corazón porque el amor nos hace semejantes a Dios.
En la música moderna la batería y el bajo son fundamentales porque establecen el ritmo de las canciones y los jóvenes son los primeros que al escuchar una canción rítmica se empiezan a mover con ella. Lo normal de las canciones rítmicas y pegadizas es que llevemos el ritmo con el pie, con las manos o que nos movamos llevando el compás. Los cantos litúrgicos también nos pueden llevar a hacer oración con el cuerpo moviéndonos a su ritmo.
En la misa de bachilleres tenemos una norma, terminar la última canción dando palmas para que salgan con la sensación de que Dios nos acompaña, en nuestro espíritu y en nuestro cuerpo.