12 de junio de 2012

Una misa cantada

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El título ya tira para atrás: "Una misa cantada" que siempre ha sido sinónimo de larga, aburrida, llena de boato, incienso y oropeles. Además de que no se entiende lo que cantan y que te cuesta trabajo participar en ella. Parece que para dar mayor solemnidad a una eucaristía se cantan los textos litúrgicos y todo se impregna de un aire elevado, pomposo, hueco y rimbombante.
Pues el domingo pasado vivimos una experiencia diferente algunos amigos del Grupo que nos acercamos hasta la Capilla del Obispo en la plaza de la Paja, en el centro de Madrid. Primero les había enviado el enlace de un vídeo que explica los aspectos histórico-artísticos del edificio y las características de la comunidad de monjas que celebran allí la liturgia. (5 min. sobre el edificio y 4 min. sobre las monjas)

http://www.rtve.es/alacarta/videos/dia-del-senor/dia-del-senor-capilla-del-obispo-madrid/898336/
Pero vivirlo en primera persona siempre es diferente. La capilla, pequeña y con cinco filas de bancos, se llenó de gente, pero el ambiente de silencio y oración se contagiaba a los presentes. Las ocho hermanitas del Cordero, una rama de las dominicas, eran muy jóvenes y cantaban como ángeles. había algunos folletos con los textos y alguna partitura para seguir los cantos, pero cantaban con buenas voces y se entendía todo. A pesar de ser solo ocho se atrevían a cantar a cuatro voces y la que hacía de directora se volvía de cuando en cuando hacia los fieles para indicarnos la entrada de alguna repetición en la que participásemos.

Un detalle que ayuda a entender la importancia que le dan a la experiencia musical es que tenían seis micrófonos, tres fijos, dos de ambiente y uno inalámbrico. Y el cura que presidía también cantaba su parte y sabía transmitir la profundidad del momento.
La misa duró hora y media, pero fue todo lo contrario de lo que explicaba al principio sobre las misas cantadas. La sencillez, la intimidad y el recogimiento nos acompañaron durante todo el rato. La devoción eucarística de estas monjas nos ayudó a vivir la presencia del Señor en la Eucaristía con una gran profundidad.
(En este enlace tenéis información sobre los horarios de visitas y liturgias por si os animáis a ir)